PRP: Frena la artrosis y acaba con el dolor

12 de Enero de 2018

PRP: Frena la artrosis y acaba con el dolor

La aplicación de PRP es una práctica cada vez más extendida. Aunque es conocida sobre todo en el tratamiento de las lesiones deportivas, desde hace unos años sus propiedades también se están aprovechando para frenar el avance de procesos degenerativos como la artrosis o la artritis, así como para combatir el dolor asociado a estos. 


 

La artrosis

La artrosis es una patología degenerativa que provoca el deterioro del cartílago de las articulaciones. A medida que el cartílago desaparece los huesos se desgastan y deforman, generando dolor.

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PRP: Frena el avance de la artrosis y acaba con el dolor

La infiltración de Plasma Rico en Plaquetas es una técnica incluida en el área de la Medicina Regenerativa. A través de esta, se obtiene Plasma Rico en Plaquetas de la sangre del propio paciente a partir de una muestra de sangre normal, que pasa por un proceso de centrifugación.

El PRP obtenido se infiltra directamente en la articulación afectada, donde libera factores de crecimiento, unos mediadores químicos que generan reacciones diversas. Las que aprovechamos, en el caso de las personas con artrosis, son las que tienen como resultado final la regeneración celular y la acción antiinflamatoria.

Proceso de obtención de PRP

 

Este es un proceso de corta duración y que se realiza de forma ambulatoria. Además, al proceder del propio paciente, el PRP infiltrado no genera rechazos ni efectos secundarios, constituyendo una solución natural y mínimamente invasiva.

Por tanto, a través de la aplicación de PRP directamente en la zona afectada, se logra:

 

 

  • Reducir e incluso eliminar el dolor
  • Frenar el avance de la artrosis
  • Reparar, en la medida de lo posible, los tejidos dañados
  • Mejorar el movimiento y la funcionalidad articular y, con ello, la calidad de vida

 

La eficacia del PRP

Aunque todavía no hay datos concluyentes sobre la tasa de efectividad del PRP, la experiencia clínica muestra que en más de la mitad de los pacientes a los que se les aplica este tratamiento se obtiene una mejora y se reduce, o incluso elimina, el dolor.

Además observamos, clínicamente y en los estudios de resonancia magnética, que los resultados tardan semanas o meses en aparecer y que, al contrario que con la cortisona o el ácido hyalurónico, su duración es superior a los seis meses. Es decir, tarda más en funcionar pero funciona mucho más tiempo.

En definitiva, los resultados obtenidos parecen posicionar el tratamiento con PRP como una buena opción para frenar las dolencias de la artrosis a largo plazo, teniendo además en cuenta que constituye una solución totalmente natural.

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Recuerda: Vivir sin dolor es posible.

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