Hernia discal

23 de Marzo de 2017

Hernia discal

La hernia de disco puede ser muy dolorosa. Pero vivir sin dolor es posible. Descubre en qué consiste esta afección, cuáles son sus tratamientos y cómo prevenirla


Qué es

El disco intervertebral puede compararse a un cilindro plano que encaja perfectamente entre dos vértebras. Su contenido es gelatinoso, pero un cinturón fibroso muy potente mantiene su estructura circular.

La hernia es la protrusión (desplazamiento) del contenido discal a través del anillo fibroso. En los casos más leves se habla de simple protrusión porque el disco permanece íntegro, aunque el anillo está abombado. El siguiente paso es la ruptura del anillo con la consecuente herniación del contenido. En los casos más avanzados, el núcleo del disco se separa y migra al espacio epidural, perdiendo todo contacto con su estructura de origen (está literalmente secuestrado). En medicina existen clasificaciones más detalladas, pero esta es suficiente para entender qué es una hernia de disco.

 

Foto extraída de: Practice Guidelines. Spinal Diagnostic and Treatment Procedures. Spine Intervention Society's (SIS), (2004).

Foto extraída de: Practice Guidelines. Spinal Diagnostic and Treatment Procedures. Spine Intervention Society's (SIS), (2004).

 

Es necesario subrayar que, después de los 30 años de edad, las hernias discales cervicales de grado leve y moderado que no sean causa de dolor demostrado deben considerarse normales y no precisan tratamiento. 

 

Prevalencia

La hernia de disco es más común en los hombres que en las mujeres, y afecta sobre todo a personas de entre 30 y 50 años.

La hernia discal lumbar, la que afecta a los discos lumbares, es la más frecuente (se estima que afecta al 2% en la población general). Le sigue la hernia discal cervical, y finalmente la de tórax (las torácicas son muy poco frecuentes).

 

Causas

Habitualmente, antes de la ruptura y herniación verdaderas, observamos patrones de desgaste y deterioro del disco que se manifiestan esencialmente con pérdida de su contenido en agua. En una primera fase el disco deshidratado pierde altura y su anillo puede fisurarse, dejando espacio para que el núcleo se abra camino hacia fuera.

Algunos de los factores que desencadenan este mecanismo son:

  • El sobresfuerzo, puntual o continuado (sobre todo en el caso de profesiones que requieran sobrecargas repetidas).
  • La edad. La hernia discal afecta sobre todo a personas de entre 30 y 50 años.
  • Aumento del peso corporal. El sobrepeso provoca la carga de la zona lumbar, incrementando la presión sobre los discos.
  • La práctica de deportes o actividades que requieran de movimientos bruscos de la columna.
  • Afecciones de columna anteriores.
  • El estilo de vida sedentario fomenta la aparición de hernias de disco. Recuerda: ¡Vida Activa Sin Dolor

 

Síntomas

Pueden producirse en general tres cuadros clínicos:

1. Dolor axial. Si la hernia es cervical, torácica o lumbar se producirán cuadros de cervicalgia, dolor torácico o lumbalgia, respectivamente. Es un dolor sordo y profundo que se origina en el mismo disco, donde hay también receptores del dolor.

2. Dolor radicular por compresión de una raíz nerviosa. Se producirá un dolor proyectado al territorio de distribución del nervio espinal. Una vez más, según la hernia sea cervical, torácica o lumbar, pueden producirse cuadros de dolor en brazos, en la pared torácica o en las piernas. En este caso pueden presentarse síndromes dolorosos más variopintos con hormigueo, descargas eléctricas y sensibilidad cutánea alterada.

3. Presencia de sustancias irritantes que proceden del interior del disco (por ejemplo, ácido láctico), que salen al espacio epidural y allí desencadenan una reacción inflamatoria. Este mecanismo, como causa de dolor, es todavía controvertido.

Merece mención un último mecanismo en estudio según el cual los discos intervertebrales L4-L5 y L5-S1 pueden dar dolor referido al muslo y la ingle.

 

Tratamiento

En caso de dolor por hernia discal la estrategia se basa esencialmente en controlar la inflamación y reducir el volumen discal. El primer objetivo se logra con facilidad con las inyecciones de corticoides alrededor del nervio espinal inflamado. La reducción del volumen es posible actuando químicamente sobre el núcleo del disco, por ejemplo, con la nucleolisis por ozono o por alcohol, o mecánicamente, vaciando en parte el disco a través de una cánula (nucleoplastia). Todos los procedimientos mencionados son ambulatorios, mínimamente invasivos y no requieren ingreso ni anestesia general.

Todos los procedimientos mencionados son ambulatorios, mínimamente invasivos y no requieren ingreso ni anestesia general

 

Consejos de prevención

Aún no tenemos las claves para frenar o bloquear la deshidratación del disco. Pero sí podemos ofrecer algunos consejos de prevención:

  1. Vida Activa sin Dolor. Realiza actividad física de forma habitual y evita el estilo de vida sedentario
  2. Cuida tu alimentación y evita el sobrepeso
  3. Fisioterapia y medidas de higiene postural y del trabajo
  4. Prevención de lesiones deportivas

Con respecto a la columna lumbar, el “core” tiene que ser fuerte y competente para tener una columna sana. En Aliviam somos especialistas en diseñar programas de prevención y recuperación.

 

Vivir sin dolor es posible

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