Desmenuzando la lumbalgia

23 de Febrero de 2017

Desmenuzando la lumbalgia

El 80% de la población padecerá en algún momento dolor lumbar. ¿Por qué se produce? ¿Qué podemos hacer contra ese dolor? El Dr. Marcello Meli lo explica


¿Qué es la lumbalgia?

Es el dolor lumbar, es decir, el que notamos entre la XII costilla y las crestas ilíacas. Este se sitúa en la parte dorsal baja, por lo que se conoce también como dorsalgia baja.

La lumbalgia es muy común entre la población general: se estima que el 80% lo padecerá al menos una vez a lo largo de su vida. La buena noticia es que casi siempre se resuelve espontáneamente, sin necesidad de someterse a tratamientos, y por tanto su evolución es generalmente buena.

Sin embargo, tal como advierte una investigación publicada en 2014 en Annals of the Rheumatic Diseases, el dolor lumbar es la mayor causa de discapacidad en todo el mundo, muy por encima de cualquier otra enfermedad.  

Además es con mucha frecuencia causa de baja laboral. Su impacto socio-económico es importantísimo, constituyendo una causa preocupante de gasto para la seguridad social y el sistema de salud (los gobiernos de los países industrializados están seriamente preocupados por su impacto).

 

Síntomas

En la mayoría de las ocasiones se presenta como un dolor inespecífico en la zona lumbar, que puede empeorar al hacer algunos movimientos como rotar el tronco, levantarse de una silla, darse la vuelta en la cama, agacharse… Otras veces, al toser o al realizar maniobras que aumenten la presión dentro del abdomen. Por lo general, el dolor es difícil de localizar en un punto concreto. Curiosamente puede notarse en otras zonas como: nalga, ingle, muslo, rodilla y hasta pantorrilla; esta irradiación no debe confundirse con una ciática verdadera y se debe a mecanismos de transmisión del dolor a lo largo de las vías del dolor y a su interpretación en el cerebro.

 

Causas

En la mayoría de casos se trata de un dolor de origen muscular que se resuelve con cierta facilidad. Pero otras veces (afortunadamente solo en un 10-20% de los casos) el dolor no se va, pudiendo superar los tres meses de duración.

En la columna lumbar hay numerosas estructuras, la mayoría dotadas de receptores capaces de detectar alguna forma de sufrimiento tisular (del tejido) y de transmitir esa información como una sensación de dolor. Más allá de músculos, fascias y ligamentos (que son responsables de episodios agudos o subagudos con evolución favorable) existen tres estructuras clave que son el origen de prácticamente todas las lumbalgias crónicas: 

 

  • Dolor de disco o dolor discogénico

Causado por la deshidratación del disco intervertebral, se puede asociar al abombamiento o rotura con o sin herniación del contenido del disco intervertebral. En este último caso, el dolor lumbar podrá asociarse a dolor a lo largo de la pierna (ciática). El dolor es transmitido por receptores presentes en el anillo fibroso.

 

  • Dolor de la articulación sacro-ilíaca

Por artritis/artrosis de la articulación sacro-ilíaca, es muy frecuente tras una caída o un traumatismo. En ocasiones puede presentarse en el curso de enfermedades reumatológicas o autoinmunes.

 

  • Dolor facetario

Es el dolor por artritis/artrosis de las articulaciones intervertebrales. Es el más frecuente.

 

Tipos

Es difícil hacer una clasificación de la lumbalgia inespecífica, porque todas ellas se presentan con el mismo dolor (independientemente de la causa). De la vastísima literatura médica que existe, sabemos que no hay ninguna prueba de laboratorio o de imagen que pueda hacer un diagnóstico de forma segura. En todo caso, orientar.

Si hablamos de lumbalgia crónica, la única forma que hay de formular un diagnóstico certero es el test diagnóstico, que es una técnica de intervencionismo del dolor.

 

¿Qué soluciones ofrecen en Aliviam para aliviar la lumbalgia?

En Aliviam estamos obsesionados con el diagnóstico. Sin él no se puede aplicar el tratamiento correcto,  y menos evaluar por qué un tratamiento no ha funcionado. Una vez determinada la causa del dolor lumbar crónico, aplicamos las técnicas más comprobadas:

 

  • Contra el dolor del disco…

- Nucleolisis por ozono
- Nucleolisis por alcohol
- Radiofrecuencia térmica (biacuplastia)
- Infiltración de factores de estimulación de células madre

 

  • Contra el dolor de la articulación sacro-ilíaca…

- Infiltración de corticoides
- Termocoagulación de los ramos laterales del nervio espinal

 

  • Contra el dolor facetario…

- Termocoagulación de los ramos mediales del nervio espinal

 

Consejos contra el dolor lumbar

 

  • Reforzar el “core”

Es fundamental el fortalecimiento del “centro”. Nuestra espalda, abdomen, pelvis y diafragma tienen que ser muy competentes para una buena biomecánica de columna. Los abdominales hipopresivos son un ejercicio muy eficaz para lograr este objetivo.

 

  • Método Mckenzie

La lumbalgia crónica, en la mayoría de los casos, puede responder a una terapia de fisioterapia avanzada y de comprobada experiencia. Hablamos del método de autodiagnóstico y autotratamiento desarrollado por el fisioterapeuta neozelandés McKenzie. En Aliviam hemos adoptado esta disciplina única en Baleares para los casos menos complejos, porque ofrece la posibilidad, primero, de aprender con un profesional certificado y, posteriormente, de gestionar el manejo del dolor de forma autónoma, sin necesidad de acudir al centro.

 

  • Intervencionismo del dolor

Gracias a estas técnicas de mayor complejidad el médico podrá modular el dolor y, en algunos casos, incluso eliminarlo por completo.

 

Calidad de vida en pacientes con lumbalgia crónica, ahora sí es posible.

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