El dolor del ictus

27 de Octubre de 2016

El dolor del ictus

Los especialistas de la Clínica del dolor Aliviam ofrecen consejos para aprender a sobrellevar el dolor del ictus


Qué es el ictus

Uno de cada seis españoles sufrirá un ictus a lo largo de su vida. El ictus es un conjunto de enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos que suministran la sangre al cerebro. Este grupo de patologías, conocidas popularmente como embolias, también se denominan accidentes cerebrovasculares (ACV). Existen dos tipos de ictus: la hemorragia cerebral (cuando se rompe una arteria o una vena del cerebro) y el infarto cerebral (cuando se obstruye un vaso sanguíneo y se produce la muerte del tejido cerebral por falta de oxígeno). Un tercio de los que lo sufren acabará falleciendo, un tercio se recuperará totalmente y otro tercio terminará con secuelas irreversibles. Una de las secuelas es el dolor crónico.

 

Por qué se origina

Las causas del ictus son múltiples: la presencia de un émbolo, un coágulo que se forma en el corazón por una arritmia (casi siempre la fibrilación auricular)... En nuestro caso, desde el punto de vista de la prevención, nos centramos en una de sus causas que es la formación de placas ateroscleróticas en los vasos sanguíneos. Esas placas pueden desprenderse y obstruir críticamente el paso de sangre al cerebro.

 

El dolor del ictus

Uno de cada 5 pacientes que tiene un ictus desarrollará dolor crónico. Este dolor es conocido como dolor central. Es causado por el daño de neuronas pertenecientes a áreas de nuestro sistema nervioso central (médula espinal, tallo cerebral, cerebro) que participan activamente en la detección y formación de la sensación del dolor en personas sanas. Cuando ese tejido sufre un daño irreversible puede generar un dolor muy grave que, además, responde muy mal al tratamiento. Se trata de un dolor quemante, a veces con sensación de pinchazos y descargas eléctricas. Sensaciones normales como el tacto, la vibración, la vista o el oído pueden desencadenar una crisis de dolor central. Es muy sensible a la temperatura, empeorando notablemente con el frío.

Su tratamiento es muy difícil, el médico tiene que saber explicar al paciente que el objetivo nunca podrá ser su total abolición. Actualmente se intenta mitigar el dolor central con fármacos potentes como los derivados de la morfina, antiepilépticos, antidepresivos y benzodiazepinas. En casos seleccionados se puede recurrir a la implantación de neuroestimuladores centrales o técnicas de neurocirugía. El tratamiento de soporte con un buen terapeuta es fundamental para lograr controlar la depresión y las ideas suicidas.

 

¿Cómo podemos prevenirlo?

Muchas de las causas de ictus no permiten una acción preventiva. Pero en el caso de la formación de placas ateroscleróticas, una de causas más comunes, la prevención es fundamental y relativamente sencilla. La mayoría de las veces se puede lograr un buen control de los factores de riesgo con una dieta y el asesoramiento de un nutricionista. En otros casos habrá que recurrir a un control farmacológico con la ayuda de su médico. Desde Aliviam recomendamos que realice los controles necesarios para valorar su riesgo de padecer un ictus. Póngase en mano de su médico que le asesorará de la mejor forma. Si quiere invertir en salud, haga de la nutrición sana su esquema principal de alimentación. Las consecuencias de un ictus son graves, pero el dolor que puede derivar es aún peor.

Dr. Marcello Meli, director de Aliviam


Sobrellevar el dolor

 

Fisioterapia

Cuando sufrimos un ictus, en la mayoría de los casos, se crea una disfunción del aparato que suele afectar a un hemicuerpo, dando lugar a inmovilidad y dolor al mismo tiempo. Desde la fisioterapia podemos ayudar a la movilidad y a la disminución del dolor con diferentes técnicas, al mismo tiempo que ayudamos al paciente a adaptarse a su nuevo entorno.

Mar Gallego, fisioterapeuta de Aliviam


Nutrición

El ictus se previene principalmente con una alimentación saludable y equilibrada, baja en azúcares simples, grasas saturadas y rica en antioxidantes, fibra y omega 3, 6 y 9. Lo que se puede interpretar como una dieta mediterránea.

No: dulces, bollería, comida precocinada, embutidos…

Sí: frutas y verduras, legumbres, pescado, frutos secos al natural…

La alimentación no solo ayuda a prevenir, también actúa como tratamiento complementario tras sufrir un ictus evitando que el daño sea mayor y acelerando la recuperación.

Fernanda Lima, nutricionista de Aliviam


Psicología

El dolor y las alteraciones emocionales (como la ansiedad, depresión, cambios bruscos en el estado de ánimo, falta de motivación…) son dos de las manifestaciones más comunes de los accidentes cerebrovasculares. El apoyo psicológico en estos pacientes es fundamental para lograr una buena rehabilitación, ayudándoles a aceptar el cambio de rol en su vida y a adaptarse a su realidad actual.

Para el manejo del dolor se realiza un tratamiento psicológico específico, con el cual el paciente adquiere las herramientas necesarias para aceptarlo y manejarlo, aumentando tanto su sensación de control como su motivación.

Isabel Torres, psicóloga de Aliviam


 


 

Siguiente entrada

Entrada anterior

Entradas relacionadas

Entradas similares

Aceptar Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios, mostrar publicidad y recoger información estadística. Al continuar con la navegación entendemos que lo acepta. Puede encontrar información sobre cómo borrar las cookies de su navegador en Google.