Descubre el Mindfulness

20 de Junio de 2016

Descubre el Mindfulness

Isabel Torres, psicóloga de la Clínica del Dolor de Mallorca Aliviam, explica cómo aplicar esta disciplina en el día a día para mejorar nuestra calidad de vida

Isabel Torres. Psicóloga de Aliviam-Clínica del Dolor de Mallorca.

El Mindfulness

El concepto de Mindfulness (llamado también “atención plena”) proviene del budismo, sin embargo está desprovisto de naturaleza religiosa. Consiste en entrenar ciertas funciones cerebrales a través de un conjunto de técnicas de meditación informal, para conseguir focalizar nuestra atención de forma consciente en el momento presente y tomar consciencia plena de nuestros pensamientos, emociones, sensaciones corporales y ambiente circundante con una actitud de "aceptación" -sin juzgar si son correctos o no-.

El objetivo principal del Mindfulness es alcanzar un estado profundo de conciencia, conocer qué ocurre dentro de nosotros momento a momento y tomar perspectiva sobre ello. Este estado puede ser cultivado, entrenado y conduce habitualmente a una sensación de equilibrio y bienestar psicológico.

 

La atención plena (Mindfulness) es un estado que puede ser cultivado, entrenado y conduce habitualmente a una sensación de equilibrio y bienestar psicológico

 

Jon Kabat-Zinn es pionero y creador de un programa estructurado que utiliza técnicas de atención plena con el fin de aliviar el dolor y mejorar el bienestar físico y emocional de las personas. El proyecto, denominado “Reducción del Estrés basado en la Atención Plena” (MBSR), ya se ha puesto en práctica en la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts.

Aplicarlo en el día a día

La tarea consiste simplemente en ser consciente de los pensamientos, sentimientos o sensaciones que surgen en el momento presente y dejar que cada pensamiento, sensación o sentimiento suceda sin juicios, apego o reacción.

 

Consiste simplemente en ser consciente de los pensamientos, sentimientos o sensaciones que surgen en el momento presente y dejar que sucedan

 

Lo primero será concentrar la atención en la respiración. Escucharla, sentir cómo recorre el cuerpo… pero sin pensar en ella, dejarla fluir. En el momento en que toda nuestra atención esté inmersa en la conciencia de la respiración, podremos focalizarla en detalles específicos de la experiencia.

Es imprescindible mantener una actitud neutral ante los pensamientos o imágenes, no juzgarlos como buenos o malos, simplemente percibirlos de manera impersonal. Es posible que durante los primeros intentos perdamos la concentración. No pasa nada, es importante darse cuenta y volver a focalizar la atención.

 

Parar, respirar y observar con curiosidad lo que sucede tanto dentro como fuera de nosotros

 

Un ejercicio simple para comenzar es observar y prestar atención a las tareas cotidianas del día a día (como a una ducha, a una conversación, a la comida que saboreamos...).

¿Cuándo y dónde practicarlo?

Lo ideal es practicarlo durante unos 30 o 40 minutos al día, pero se puede empezar con menos, unos 5 o 10 minutos.

 

Lo ideal es practicarlo durante unos 30 o 40 minutos al día, pero se puede empezar con 5 o 10

 

Es importante dedicarle suficiente tiempo al principio, hasta que lo automaticemos en cierta manera y seamos capaces de realizar el ejercicio en cualquier sitio y/o momento. Podemos comenzar con sesiones cortas pero repetidas para ir aclimatando nuestra mente a las nuevas sensaciones.

Normalmente se empieza entrenándolo por la mañana o por la noche, momentos que no interfieren con las rutinas del día a día, y en un lugar en el que no haya ruidos, la temperatura sea agradable y se esté cómodo. Es importante desconectar teléfonos, alarmas, televisión y cualquier ruido que nos pueda distraer.

La posición: Sentados en una postura que permita que la espalda esté recta (es importante para la respiración). Los brazos y las piernas deben estar relajados pero sin afectar a la postura de la columna (los podemos descansar sobre la cadera o dejar que cuelguen al lado del cuerpo). Antes de seguir comprueba las distintas zonas de tu cuerpo, evalúa si hay tensión y ajusta la que no esté relajada.

Beneficios de su práctica

La práctica de Mindfulness aumenta la autoaceptación y supone un impacto positivo en nuestra salud mental, por la importante disminución de la auto-crítica y de la cantidad de tiempo que pasamos recordando o anticipando el pasado y el futuro.

 

La práctica de Mindfulness aumenta la autoaceptación y supone un impacto positivo en nuestra salud mental

 

Durante los últimos 30 años, los efectos de la meditación en atención plena han sido estudiados por médicos, neurocientíficos y psicólogos. Se ha demostrado que su ejercicio mejora la función del sistema inmunológico y que puede incluso causar cambios estructurales en el cerebro. Investigaciones recientes avalan que además es capaz de reducir la sensación de dolor y la reacción emocional al mismo.

Los ensayos clínicos muestran por su parte que el Mindfulness mejora el estado de ánimo y la calidad de vida de sus practicantes, y es que es un potente antídoto contra la ansiedad, el estrés, la depresión, el agotamiento y la irritabilidad. Además mejora aspectos como la memoria, la creatividad, la capacidad de concentración y autoconciencia, la inteligencia emocional... y otros como la velocidad de reacción, la resistencia y la capacidad de recuperación.

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