El Mindfulness contra el dolor crónico

20 de Junio de 2016

El Mindfulness contra el dolor crónico

Isabel Torres: “Cuando dejamos de juzgar nuestras experiencias somos más capaces de tolerar las experiencias desagradables”


Isabel Torres. Psicóloga de Aliviam-Clínica del Dolor de Mallorca.

Cuando tenemos la más mínima sensación de dolor, queremos que se vaya inmediatamente. Y eso es comprensible. El dolor crónico es frustrante y debilitante. La última cosa que queremos hacer es prestar más atención a nuestro dolor. Pero a través del Mindfulness, técnica que consiste precisamente en focalizar nuestra atención de forma consciente en el momento presente y tomar consciencia plena, es posible reducir la sensación de dolor y la reacción emocional al mismo.

De hecho, investigaciones recientes sugieren que los niveles medios de “molestia” del dolor pueden reducirse hasta en un 93% aplicando esta disciplina. Un estudio publicado en la revista Journal of Internal Medicine halló que la meditación centrada (procedente de la práctica budista de concentración en el presente y ausencia de juicios de valor) puede tener efectos positivos en la percepción del dolor. Los resultados, validados controlando incluso el efecto placebo, demostraron que el incremento del bienestar perduró hasta medio año.

 

Comenzamos reflexionando sobre cuánto odiamos el dolor y cuánto queremos que se vaya, lo juzgamos y valoramos, y eso lo hace aún peor

 

El Mindfulness suele describirse como el acto de “prestar atención a algo a propósito y con nuevos ojos”. En lugar de centrarnos en nuestro deseo de que el dolor pare, prestamos atención a nuestro dolor con curiosidad y sin juicios. Este enfoque es muy diferente al que nuestro cerebro de forma natural adopta cuando experimentamos la sensación fisiológica del dolor. Nuestras mentes suelen lanzarse a una larga lista de juicios y pensamientos negativos que exacerban el dolor y alimentan la ansiedad y la depresión. Comenzamos reflexionando sobre cuánto lo odiamos y cuánto queremos que se vaya, lo juzgamos y valoramos, y eso lo hace aún peor. También empeora las cosas la “tormenta de ideas” que invade nuestras mentes buscando formas de calmar el dolor, creando mucha frustración y el sentimiento de estar atrapado y sin salida.

El Mindfulness enseña a las personas con dolor crónico a sentir curiosidad por la intensidad de su dolor, en lugar de dejar que sus mentes se centren en pensamientos como “esto es horrible”. También enseña a las personas a dejar de lado las metas y expectativas. Cuando se espera que algo vaya a aliviar el dolor y esto no sucede tanto como nos gustaría, la mente entra en estado de alarma y empieza a tener pensamientos como “nada funciona”.

 

A medida que prestas atención a tu dolor, puedes considerar la experiencia y preguntarte: “¿Qué puedo aprender de este dolor?”

 

Consiste en plantear la mejor forma posible de llegar a un compromiso con nuestro dolor. No se trata de alcanzar un determinado objetivo, como reducirlo al mínimo, sino de aprender a relacionarnos con él de manera diferente. Se basa en una mentalidad de aprendizaje, en lugar de una mentalidad orientada al logro. En otras palabras, a medida que prestas atención a tu dolor puedes considerar la experiencia y preguntarte: “¿Qué puedo aprender de este dolor?”

Si estás luchando con el dolor crónico algunas estrategias basadas en Mindfulness pueden llegar a ser muy efectivas. Con el tiempo y gracias a la práctica de la atención plena, es posible llegar a ser menos auto-críticos. Cuando dejamos de juzgar nuestras experiencias somos capaces de llegar a ser menos defensivos y reactivos, y más capaces de tolerar las experiencias desagradables.

 

Después de ocho semanas de instrucción en atención plena los pacientes informaron de una reducción importante del estrés psicológico y de su experiencia de dolor

 

El  profesor Jon Kabat-Zinn fundó un programa bastante efectivo denominado “Reducción del Estrés basado en la Atención Plena” (MBSR), que si bien hoy en día ayuda en la resolución de todo tipo de problemas (como estrés, insomnio, ansiedad o incluso hipertensión), fue creado originalmente para ayudar a personas con dolor crónico. Después de ocho semanas de instrucción en atención plena, sus pacientes informaron de una reducción importante del estrés psicológico así como de su experiencia subjetiva de dolor. Aunque su condición física no cambió, su sufrimiento se redujo sólo mediante el abandono de la crítica y de la evitación, y la apertura a la experiencia directa de su dolor.

 

 

Siguiente entrada

Entrada anterior

Entradas relacionadas

Entradas similares

Aceptar Modificar su configuración El sitio web www.aliviam.com/ es utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita a sus páginas web. No se utilizarán las cookies para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Encontrará más información en nuestra Política de Cookies